Hoy existe una forma de hacer fraudes con las tarjetas de crédito, independiente del emisor y marca. Todas son vulnerables a ser víctimas de este nuevo delito computacional. La técnica utilizada es llamada "skimming". Para esto se usa un lector especial de tarjetas (skimmer). Este aparato roba los datos de la banda magnética simplemente arrastrando la tarjeta. El skimmer es un lector que memoriza los datos de la banda magnética en el momento en que la tarjeta de crédito pasa en el y es capaz de reproducirla en un plástico nuevo.
¿Qué es el skimming?
Consiste en copiar o robar los códigos de las tarjetas de crédito para posteriormente clonarla en un plástico nuevo. De esta manera tenemos dos tarjetas bajo la misma información. Así es posible operar con esta última con cargo directo a la tarjeta original o clonada.
A diferencia de un robo de tarjeta, solo nos podemos dar cuenta que fuimos victimas de skimming una vez que el fraude ha sido realizado.
¿Cómo funciona?
Al realizar una compra en el comercio (restaurantes, librerías, bencineras, etc.) quien nos atiende nos solicita la tarjeta para proceder con el pago.
Una vez entregada, se la llevan lejos de nuestro alcance para proceder con el cargo correspondiente. Este es realizado normalmente, pero además se "clona" la banda magnética con el skimmer quien retiene los datos contenidos en nuestra tarjeta (numero, pin, clave, cupo).
Posteriormente, y una vez concluida la compra, se nos devuelve la tarjeta y nos retiramos del lugar pensando en haber pagado la cuenta de acuerdo al comprobante entregado.
La información robada, es duplicada en un nuevo plástico lo que nos permite tener una nueva tarjeta de crédito válida. Cualquier movimiento que hagamos con esta tarjeta será de costo del titular de la tarjeta "clonada".
Sin darnos cuenta, ya nos transformamos en victimas de skimming y somos vulnerables a fraudes y estafas.
¿Cómo se puede prevenir?
Nunca perder de vista nuestra tarjeta de crédito. Siempre el pago debe ser realizado en presencia del titular.
Nunca entregar nuestra tarjeta o contraseñas a terceros. Siempre desconfiar de desconocidos.
Revisar permanentemente los estados de cuenta con los movimientos realizados y denunciar cualquier cargo no reconocido
Frente a un robo o hurto, denunciar a la brevedad y proceder con el bloqueo de la tarjeta.
La clonación de las tarjetas de crédito, es decir, su reproducción ilícita con el propósito de fraude, es la actividad fraudulenta con mayor impacto en las tarjetas de crédito.
La clave es la prevención a través del cuidado y protección de nuestras claves y tarjetas.